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Ágora 02, séptima entrega: Las causas del sufrimiento humano

16 enero 2011

https://i1.wp.com/www.manticas.com/wp-content/uploads/2009/07/sufrimiento.jpg

02.3 – LAS CAUSAS DEL SUFRIMIENTO HUMANO

Probablemente una mayoría de personas estarán de acuerdo en que las causas del sufrimiento humano están evidentemente en el Mal. Después de todo:

  • Esta idea conforma buena parte del corpus principal de creencias en muchas religiones y filosofías. Sin ir más lejos, en nociones de la Iglesia Católica como el demonio o el pecado.
  • Es también lo que nos han enseñado a casi todos de pequeñitos. Según tus actos, eres un mal chico y te mereces un castigo, o eres un buen chico y tal vez obtengas alguna recompensa.
  • Como hemos visto, la figura del héroe esforzado en lucha contra los malvados se encuentra en todo tipo de mitos y leyendas antiguos, en las obras de ficción de todos los tiempos, y en el cine moderno. Casi hace raro ver una película en la que no quede claro desde el principio quién es el tipo bueno y quienes son los tipos malos. Además, el bueno siempre es guapo y bueno en todo, y los malos siempre son feos y malos en todo sin excepción.

Por tanto, estamos todos muy familiarizados con esta idea de que los malvados son quienes nos provocan los sufrimientos, y que por tanto han de ser castigados pronto y sin piedad.

Me parece que lo veremos mejor con un ejemplo:

Supongamos que yo soy un periodista profesional, que publico regularmente una columna de opinión en un periódico de gran tirada. Y supongamos que estoy concienciado con los problemas del mundo actual. Por ejemplo, con que existe una minoría despótica que tiene planes para imponer a la Humanidad un engendro llamado “nuevo orden mundial”. Obviamente la mayoría de personas no desean más genocidios en la Tierra, ni más tiranías, ni más esclavitud, ni nada parecido.

Por tanto, decido utilizar mi columna en el periódico para hablar sobre el tema. Mi razonamiento es claro: ese “nuevo orden mundial” ni es nuevo, ni es orden, ni nada bueno. Es otro intento del Mal de destruir lo que más queremos y de ocasionar nuevos sufrimientos inimaginables al planeta, y esta vez a una escala nunca vista. Por tanto, sigo razonando, debo hacer que esta información llegue al mayor número posible de personas, para así luchar entre todos contra semejante canallada y que nunca llegue a hacerse real.

Aprovecho la primera oportunidad que se me presente para escribir un artículo incendiario. Por ejemplo, el día que aparecen nuevos indicios sobre el intento de implantar forzosamente un microchip a todos los seres humanos. La verdad es que motivos no faltan nunca: cuando no son vacunas asesinas, son falsos colapsos financieros, o auto-atentados, o macro estafas como el imaginario “calentón global provocado por el hombre”, o amenazas de implantar leyes marciales, etc…

El caso es que, al hilo de los nuevos indicios sobre el microchip, yo escribo mi artículo. Como quiero llamar la atención de mucha gente, y que todos se opongan a semejante locura, me aseguro de que mi artículo mencione muchas veces el peligro inminente. Si puede ser, acompañado con fotos y con titulares muy negros que están calculados para provocar el horror de la gente. Mi tono será beligerante, violento, sin concesiones. El tiempo apremia, y por tanto me aseguro de transmitir a la gente esa sensación de urgencia. ¡No queremos el Microchip!. ¡Estamos todos en peligro!. Ya puestos, también intentaré que quede claro quién es quién. Ellos y nosotros. Ellos son los malvados, y nosotros los chicos buenos que los vamos a castigar. Y de forma más o menos explicita, permito también que el odio se canalice contra ellos. Algo así como “¡¡ cabrones os vais a enterar, vamos a por vosotros !!”.

Bueno, una vez publicado mi artículo ya estoy un poco más contento. Queda mucho por hacer, por supuesto, pero al menos he tenido el heroísmo de aportar mi pequeño granito de arena a la buena causa. He hecho lo correcto, ayudando a que la gente esté informada. Cada día veo que hay más y más personas concienciadas, por lo que estoy más tranquilo pues veo que vamos avanzando por el buen camino.

Hasta aquí el relato de este pequeño ejemplo de ficción. Pero veamos lo que sucede a continuación en la mente colectiva, a la luz de lo que hemos aprendido en el apartado anterior:

  • Al pretender combatir directamente el Mal en lugar de perseverar en el Bien, el Mal se fortalece y se arma todavía más que antes.
  • Al estar formulado el mensaje en negativo en lugar de en positivo, lo que queda en la mente colectiva es que queremos crear el microchip. Que se haga pronto una realidad para todos.
  • Al darle una gran difusión mediante el periódico de gran tirada, este mensaje pasa de ser la creación de una sola persona (el periodista) a ser la creación de un grupo numeroso. Por tanto el Universo se apresta a satisfacer cuanto antes este deseo tan compartido de crear una nueva realidad con microchip.
  • Al repetirse la palabra “microchip” tantas veces en el artículo, se refuerza el proceso creador de la realidad del microchip.
  • Al ir acompañado el mensaje de grandes sentimientos de horror, apremio, violencia, etc… se refuerza el proceso creador de la realidad del microchip.
  • Al consignarlo todo por escrito, y provocar que otros a su vez hablen sobre ello (y quizás a su vez lo escriban en mails, foros, debates, etc…), se refuerza el proceso creador de la realidad del microchip.
  • Al provocar inquietud social con este tema, la gente volverá de cuando en cuando sobre ello. Por tanto al prestar al tema una atención prolongada en el tiempo se refuerza el proceso creador de la realidad del microchip.
  • Además, al canalizar tanto odio y tanta violencia (no importa si el grupo despótico se lo merece o no), la mente para complacernos se asegura de que la creación de esa realidad del microchip venga acompañada de grandes dosis de odio y violencia contra toda la población.

En realidad, éste es el impacto en la mente colectiva solamente durante las primeras horas o días de la publicación de mi artículo. A continuación pueden venir dos escenarios diferentes:

  • Si al pasar los días va cayendo todo en el olvido, la fuerza para crear esta realidad indeseada se debilitará progresivamente.
  • Si no es así, y más y más personas añaden más y más escritos y comentarios parecidos según van pasando los días, el efecto en la mente profunda es como una avalancha. Todos y cada uno de los puntos anteriores que fortalecen el Acto Creador se repetirán en una progresión geométrica. Además se producirá otro efecto de retroalimentación al interactuar todos estos refuerzos entre sí e influirse unos a otros. Será materialmente imposible de calcular la fuerza creadora de todas estas combinaciones de efectos y refuerzos.

En este último caso, podemos estar seguros de que en el futuro viviremos esa realidad del microchip implantado violentamente a la población mundial, puesto que nos hemos esmerado entre todos en la compleja tarea de co-crear tal escenario en la trama futura de nuestro espacio-tiempo.

A medida que se vayan produciendo las primeras víctimas, la idea del microchip se hará una realidad aterradora para más y más personas, no una posibilidad teórica remota. Por lo que a su vez se fortalecerá más y más el proceso de co-crear tal realidad pronto para todos. Supongo que en ese momento, como periodista, pensaré: “Ah cabrones, al final lo habéis conseguido pese a todos mis esfuerzos para concienciar a la gente; ¡mira que yo sabía que esto acabaría pasando!”.

Bien, hasta aquí el relato de las consecuencias últimas emanadas de aquellas acciones que emprendimos en el pasado con una indudable buena intención.

Mi objetivo no es molestar a nadie diciendo todas estas verdades dolorosas, sino que todos comprendamos de una vez por todas a qué se debe el penoso estado actual de la Humanidad. Por tanto, sigamos hasta el final el análisis de este ejemplo.

Como decía al principio de este apartado, todos sabemos que la causa del sufrimiento humano es el Mal… Pero un momento, ¿o puede que no sea así?.

Veamos. En nuestro ejemplo, la triste realidad del microchip no ha sido co-creada en la mente colectiva por una pequeña minoría malvada. Lograrlo ha sido un gran esfuerzo de co-creación por parte de una inmensa mayoría humana normal. En otras palabras, el miedo y la rabia a esos posibles indicios de un plan descabellado, nos han llevado entre todos a una avalancha de acciones que lo han materializado como una realidad inevitable, que acabamos viviendo y sufriendo todos. El sufrimiento viene en primer lugar durante el proceso revolucionario de luchas y enfrentamientos, y a continuación cuando acabamos obteniendo exactamente lo contrario de lo que queríamos.

En este punto, ha llegado el doloroso momento de tener que admitir que el caso expuesto no es una simple ficción sin ninguna base. Por desgracia, se trata de algo muy real. Es el proceso que se ha repetido una y otra vez a lo largo de toda la historia humana. Es la principal explicación a la pregunta de cómo es posible que los deseos de unos pocos en el poder (o mejor dicho, el temor a lo que deseen unos pocos) acaba casi siempre imponiéndose a la voluntad de una mayoría, y convirtiéndose para todos en esa penosa realidad que prácticamente nadie hubiera querido.

Por supuesto históricamente han habido otros factores que han provocado desgracias: terremotos, inundaciones, etc.. Pero la principal causa de desgracias ha sido siempre un mal uso del proceso co-creador de la realidad que estamos estudiando. El terror al avance de la peste, ha hecho más real la peste. El terror ante una nueva guerra, ha hecho más real la guerra. Lo que está en el fondo de la mente colectiva, sobre todo lo que está tan reforzado con sentimientos intensos, es lo que vive la sociedad en su futuro. Si se colocan miserias en la mente, a continuación se vivirán miserias.

A menudo se considera a Joseph Goebbels como el creador de la propaganda moderna. Este hombre fue el responsable del Ministerio de Educación Popular y Propaganda durante la Alemania nazi de Hitler. ¿Y qué es en realidad la llamada “propaganda”?. Pues ni más ni menos que el estudio de técnicas eficaces para difundir entre la población las mentiras creadas por los poderosos, de tal forma que la gente se las crea y pasen a formar parte de esas “verdades que todo el mundo sabe” en el imaginario colectivo. Veamos por ejemplo el “Principio de Orquestación” de Goebbels, esa autoridad indiscutida en el campo de la propaganda (es decir, en engañar a todo el mundo):

La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad»”.

(De la Wikipedia, artículo “Propaganda”)

Por supuesto. O dicho más exactamente, como hemos visto: cualquier cosa que se repite suficientemente (sea verdad o mentira), acaba por convertirse en realidad.

Por cierto, ese tipo de propaganda estatal deleznable pasó después al mundo empresarial con otro nombre, pero con las mismas intenciones y usando técnicas similares. Se trata de la “publicidad” actual. Sí, hablo de esos anuncios estúpidos que parecen tan inofensivos, o incluso divertidos, con sus musiquillas pegadizas y sus personajillos tan simpáticos. Esos que no paran de repetirse miles de veces cada día en las televisiones y por todas partes. Esa repetición avasalladora de ideas tan cortas no es una casualidad accidental. Es un intento deliberado de usar técnicas para engañar a todo el mundo y colocar mentiras en la mente colectiva, aprovechando la existencia de los mecanismos naturales que hemos ido viendo.

Por tanto, y para volver al hilo conductor de este apartado, hay que concluir que:

  • La principal causa del sufrimiento humano no es el Mal sino la Ignorancia, como ya nos han advertido tantos sabios y filósofos en el pasado.
  • El Mal nunca podría apoderarse de la mayoría humana si ésta no amplificara su efecto debido a su Ignorancia inconsciente.

La mayoría de gente quiere el Bien por la naturaleza elevada y divina de sus almas. Sólo unos pocos, en su Ignorancia de muchas cosas o en su locura, quieren un Mal para todos como hemos visto con el anterior ejemplo del microchip. Esta minoría nunca puede ser suficientemente fuerte por sí sola para co-crear tal realidad. Se precisa la colaboración inconsciente (o al menos el permiso) de una gran mayoría de personas horrorizadas.

Como vemos con el ejemplo anterior de Hitler, los “poderes” humanos actuales utilizan el hecho de que el colectivo humano crea la realidad para conseguir sus propios fines, que frecuentemente son deshonestos. No tienen un entendimiento claro de cuanto estamos exponiendo. Pero saben que les funciona una serie de cosas: Que una mentira repetida se hace realidad; Que la gente aterrorizada se maneja mejor; Que es más fácil engañar a una multitud que a una sola persona, etc… No importa que en el fondo no entiendan por qué es así. Simplemente utilizan sin escrúpulos estas técnicas para sus fines egoístas. Por ello intentan mantener a la sociedad asustada y amenazada permanentemente. Y por ello, de vez en cuando, vemos como los gobiernos organizan sus auto-atentados espectaculares para crear un golpe de efecto que aterrorice a todos, ablande el tejido social, y les permita así moldearlo a su gusto (o a su mal gusto, vaya).

Lo que trae el sufrimiento a la Humanidad no es pues el Mal minoritario, sino la Ignorancia que se encuentra en una amplia mayoría creadora. Ignorancia fatal de quienes somos realmente los humanos. E Ignorancia de los mecanismos naturales para superar el Mal y para co-crear la realidad feliz que verdaderamente deseamos.

Es la Ignorancia la que provoca que nos arrastre el miedo en lugar de aceptar la guía sabia y amorosa del Espíritu que somos realmente. Y es el miedo quien desata el Caos, toda la sucesión de despropósitos que acaban en desastres terribles. Como afirma el saber popular, las desgracias nunca vienen solas.

Dicho de otra manera, y aunque de verdad me duela el decirlo, la mayoría de las tragedias acaecidas durante la historia humana no han sido motivadas directamente por el Mal o por demonios. Las mayores tragedias del pasado han sido siempre una Creación de la propia Humanidad debida a su Ignorancia. No hay otros artífices externos a quienes culpar. Somos víctima y verdugo al mismo tiempo.

El Hombre ignorante, frecuentemente con su mejor intención, ha sido en verdad un lobo para el Hombre.

Tal ha sido la actuación del “Homo Sapiens Sapiens”, aquel que ha dado en llamarse a sí mismo “Hombre Sabio Sabio”.

Continuará

Arturo Rafael Seguí López. El Ágora Fractal © 2010. Liberación AHORA

Documento completo: El Ágora Fractal. Ágora 02: El Héroe y el Mal

En formato de archivo: EL ÁGORA FRACTAL. Ágora 02: El Héroe y el Mal

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  • http://ilusionesopticas.files.wordpress.com/2007/06/fractal_broccoli.jpg?w=400&h=300

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8 comentarios leave one →
  1. purapresencia permalink
    16 enero 2011 6:51 AM

    Yo diría que las causas por las cuales seguimos eligiendo de forma No beneficiosa, se hayan en nuestra ignorancia.

    No puedo decir de forma tan rotunda que no haya elementos no-humanos que nos hayan dado un “empujoncito” en la peor de las direcciones posibles, y que sea nuestra ignorancia la que mantenga el rumbo en esa dirección.

    Dicho esto, si nos mantenemos en el víctimismo, entonces no saldremos nunca adelante que por eso presumo que es desde ahí desde donde escribes y escriben otros muchos compañeros, para que evitemos la paralisis de ese estado de conciencia y actuemos para salir de la ignorancia y optemos por el mejor rumbo posible.

    Abrazos y gracias por compartir
    W

    • 17 enero 2011 7:52 PM

      Muchas gracias querida Wallie.

      El tema de los elementos no-humanos es muy interesante. Por una parte, cabe notar que la propia humanidad ha sido diseñada (y re-diseñada sucesivamente) por personas no-humanas. El diseño actual incluye una serie de limitaciones importantes, que son precisamente lo que define, delimita y delinea la esencia humana. El hombre necesita límites para no perderse en lo ilimitado, y esas fronteras constituyen la contención y definición de su existencia.

      Podemos aceptar la realidad de nuestras limitaciones como la perfección que es, dentro del Orden Mayor de todas las cosas. O podemos juzgarla desde nuestro corto entendimiento humano bien como una intervención positiva, o bien como una negativa. Un juicio negativo podría ser, por ejemplo, considerar que nuestro propio diseño autista ya es de por sí un “empujoncito” de partida en la peor dirección posible (como comentas más arriba). El tema de enjuiciar el diseño humano sin duda es delicado y da para mucho, muchísimo que debatir. Pues entronca también con otras cuestiones importantes de fondo, por ejemplo: ¿estábamos entonces predestinados al sufrimiento?, ¿ha valido la pena vivir la aventura humana, o sólo ha sido un ejercicio de sado-masoquismo desafortunado?, ¿cómo debería ser la siguiente versión de la humanidad, qué innovaciones debería incorporar?.

      Por otra parte, cabe destacar que una característica importante de la existencia humana es su libre albedrío, asegurado precisamente mediante el autismo humano con respecto al Orden Divino y al resto del cosmos. Para preservar el libre albedrío del hombre ha sido imprescindible que las inteligencias no-humanas se abstuvieran de intervenir mayoritariamente a lo largo de nuestra historia. Ciertamente han habido intervenciones externas también en el pasado de esta humanidad, pero han sido relativamente escasas y con un alcance limitado.

      Entre esas intervenciones, creo que tienes razón y algunas se pueden considerar claramente “un empujoncito en la peor dirección”, como indicas. Recordemos, por ejemplo, los cultos de sangre y los sacrificios humanos en diferentes épocas, que todavía hoy día se practican en círculos minoritarios.

      Esas torturas y asesinatos rituales han sido cometidos por una sola persona o por un grupo reducido de personas. Por el contrario, las grandes tragedias del pasado (incluyendo guerras, hambrunas, persecuciones, genocidios, etc…) han sido por completo una creación humana. Nunca hubieran podido suceder tales atrocidades a gran escala si una mayoría humana no las hubiera amplificado a todo el colectivo (mediante su acción inconsciente, o al menos concediendo su permiso para ello).

      Comprendo la necesidad psicológica de culpar “a otro” (a un demonio, a un marciano, o a quién sea), pero lo cierto es que no necesitamos a nadie más para hacernos daño. Nos las apañamos muy bien nosotros solitos. Las manos que han empuñado las armas eran manos humanas, y las actitudes e ideologías que estaban detrás también eran las egoístas, autistas y caóticas tan típicas de esta humanidad.

      Cada ser humano puede elegir mantenerse en el Orden natural de todas las cosas (que emana del Espíritu, en el que el hombre participa), o bien dejarse arrastrar por el temor. Pues el miedo es la experiencia humana del caos, es decir, del desorden que aparece en ausencia de la influencia del Espíritu. Parte del juego humano consiste precisamente en nuestra capacidad única para poder elegir libremente entre estos dos grandes principios cósmicos antagónicos: el Orden o el Caos. Podemos manifestar uno u otro en la realidad que co-creamos todos. Nuestras construcciones fuera del Orden son Caos, al igual que nuestras destrucciones fuera del Orden también son Caos.

      Cuando hablas con los individuos humanos por separado, suelen mostrarse razonables. Prácticamente nadie en su sano juicio elegiría sufrir el Caos. Pero en cambio, a nivel masivo (y hablamos de miles de millones de seres humanos, durante miles de años), lo humano no actúa nunca de una forma racional. Y es ahí, en las grandes actuaciones masivas, donde aflora fácilmente el Caos y sus sufrimientos. Con frecuencia de la mano del terror.

      Por supuesto lo que está detrás de todo ello, en la raíz misma de ese problema, es la Ignorancia. Por ello vale la pena hacer “El Ágora Fractal” y tantos otros trabajos que están dirigidos al entendimiento humano. Pues el camino para evitar la repetición de los errores del pasado pasa por incrementar nuestra comprensión y consciencia acerca de la realidad y de nosotros mismos.

      Muchas gracias por todo, y un abrazo muy grande,
      Arturo

  2. lluisa1000 permalink
    16 enero 2011 1:15 PM

    Estoy de acuerdo y te felicito por esta exposición del tema sencilla y entendible. Efectivamente el odio es odio venga de la parte que venga y el odio engendra odio.
    El amor es un DON que todos tenemos y una vez eres consciente de ello y del poder que conlleva en sí mismo, la ignoráncia y el miedo pierden su fuerza y su sentido.
    Siempre he confiado en la perfección del Universo y sus Leyes.
    Un abrazo.

    • 17 enero 2011 8:01 PM

      Muchas gracias. Esa confianza en el Universo y sus Leyes es toda una rareza, que ojalá se extienda cada vez más. Enhorabuena por esa bendición tan importante.

      Un fuerte abrazo,
      Arturo

  3. 17 enero 2011 1:08 AM

    ESTIMADO NACHO
    GRAC IAS POR ESTE NUEVO”” NUEVO SEGMENTO EN EL CUAL ANALIZAS NUESTRA “IGNORANCIA”.
    ES MAS,NO SE SI MAS ADELANTE VAS A DAR LA RECETA.
    PERO LO QUE SE ES DE QUE HAY EN VOLVER DE AMOR Y LUZ A ESE SER(DE LA IDEA)PARA QUE SUS DIENTES NO ESTEN MUY AFILADOS Y SU VENENO MENOS FUERTE.(RA).
    SITUACION ARTA DIFICIL,POCO CONOCIDA Y DIFICIL DE PRACTICAR(NO LA DOMINO AUNQUE LO TRATO DE SEGUIR)
    ENTONCES,A VECES EL “REMEDIO ES PEOR QUE LA ENFERMEDAD”.
    LO QUE LA MAYORIA HACEMOS ES POR INSTINTO,NO POR CONOCIMIENTO Y EL CREADOR A MI HUMILDE ENTENDER ASI LO ENTIENDE.”PENSAR CON EL CORAZON”,ES UN MENSAJE DIRECTO AL UNIVERSO Y AHI,SI QUE NO HAY EQUIVOCACION……

    GRACIAS POPR TUS MENSAJES,LLENOS DE SABIDURIA QUE NOS HACEN REFLECCIONAR Y COMO TE DIJE DESDE EL PRINCIPIO.”AHORA YA NO PUEDES PARAR”.JE.JE.JE.
    TU AMIGO DE SIEMPRE
    JOSE

    • 17 enero 2011 1:53 AM

      Querido José aprovecho para saludarte y mandarte un abrazo, y comentarte que el autor de todas las Agoras es Arturo Seguí, te recomiendo ampliamente sus lecturas, siempre sin prisas y a corazón y mente abierta jejeje…

      P.D si recuerdo tu comentario “ahora ya no puedes parar” fue en mi primer artículo de nuevo mil gracias mi amigo

    • 17 enero 2011 8:10 PM

      Es correcto, no hay problema. Yo soy Nacho, como Nacho es Arturo Seguí. Todos somos Uno.

      Jajaja, ¡qué lío…! . Me recuerda a los Beatles con su “I am the walrus”:
      “I am he, as you are he, as you are me, and we are all together” (“Yo soy él, como tú eres él, como tú eres yo, y estamos todos juntos”).

      Un gran abrazo,
      Arturo

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