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Cómo puedo colaborar en la construcción de una sociedad armónica o solidaria (1). Por el Prof. Juan Carlos Burrone

25 febrero 2013

solidaridad

Cómo puedo colaborar en la construcción de una sociedad armónica o solidaria (1)

Por Juan Carlos Burrone*

Compartiremos aquí la importancia de considerar, desde un primer momento, la necesidad de tomarse uno mismo como pivote, como punto de inflexión para acceder al cambio social deseado. Podemos y debemos alentar, difundir, compartir, hoy más que nunca, todo lo concerniente a la construcción de una forma de convivencia donde el respeto mutuo sea su esencia primordial, en lugar de cualquier forma de autoritarismo o modo esclavizante de nuestros congéneres. Pero según el Nuevo Paradigma, la mejor forma de mostrar, enseñar, ayudar, es con el ejemplo de una tarea propia. El mejor traspaso de conocimiento es consecuencia de un “saber hacer compartido”.

En teoría de sistemas se acuñó esta frase, que hasta ahora no he encontrado que alguien la cuestione:

“El todo tiene cualidades o propiedades que no se encontrarían en las partes si éstas se separaran las unas de las otras, y ciertas cualidades o propiedades de las partes pueden ser inhibidas por las fuerzas que salen del todo”.

Esto es porque en una totalidad infinita, cada conjunto considerado tiene un modo particular de significar cada una de sus partes, o a la inversa, pero si se cambia -por ejemplo-, una parte de la totalidad original, a otra totalidad diferente, los atributos de aquella parte cambiarán también, porque los atributos de un subconjunto, siempre son en función del conjunto al que pertenece, y no puede accederse a sus atributos esenciales aislado de su contexto.

Este gráfico ilustra mejor la cuestión. El elemento C es en el cuadro C1 el más pequeño, y en el cuadro C2 el más grande. La longitud de C no varió para nada en la operación, pero cambió su atributo al cambiar de entorno:

gráfico

En este ejemplo, el cambio de entorno (de C1 a C2) podría tomarse como una necesidad de que, para que una persona cambie, hay que colocarla en otro ámbito social, lo que de hecho está comprobado. En mi país [Argentina] por la falta de organización entre empresarios, universidades y el Estado, los buenos profesionales se van a otros países, donde son bien considerados y se destacan y realizan en su labor, lo que les es impedido en su lugar de origen. Pero existe también la posibilidad -y este es el atajo para conseguir una sociedad solidaria-, que es que cada singularidad se proponga ser el mejor, el más grande, el más representativo, etc.

Hay un “plus” de potencialidad, de posibilidades de hacer “algo más” de un elemento o parte de un conjunto, cuando esta parte se “combina” con otro conjunto, cuando esta parte trasciende su habitat , su entorno original, y comparte, intercambia con las partes del nuevo conjunto.

Los seres humanos, como singularidades, tenemos también esta propiedad: un plus de creatividad, de posibilidades, de energía potencial, que sólo se pone en juego, que “aparece”, al combinarse con otra/s singularidades.

Hice dos cursos de permacultura, y esta disciplina, orientada a la agricultura orgánica, tiene también valiosos conceptos para aplicar al aspecto psicológico individual o social. Se trata de un sistema de agricultura que aprovecha todas las variables presentes en el lugar de un emprendimiento a desarrollar. Una de sus principales estrategias es la búsqueda de mutua complementariedad entre todas las variables presentes. Ejemplifican esto mostrando la unión de ambas manos entrelazando los dedos, y dicen:

“Cuando dos sistemas o conjuntos se unen, aparece en su campo de unión (los dedos entrecruzados), un subconjunto que presenta una mayor riqueza de atributos, que en el campo de los dos sistemas o conjuntos originales, y que no se encuentran en estos por separado”.

Ellos aprovechan este espacio en común para desarrollar un fuerte crecimiento en sus cultivos.

Bueno, este “plus” en cada uno de nosotros como singularidad, es de lo que se trata en la coyuntura de crear y sostener una sociedad esclavizante o armónica. Marx trabajó esto en su teoría de la plusvalía, mostrando como los dueños se apropiaban de este plus y lo dirigían a sus intereses particulares, que es la base del capitalismo. Pero esta posibilidad se extiende a toda forma viviente, como por ejemplo una molécula de oxigeno, intercambiando con una mólecula de hidrógeno, transforman su cualidad dimensional (gases) para acceder a una nueva cualidad (líquidos,) a la que no podrían acceder por sí solas.

En el campo de las relaciones humanas podemos ilustrar esto con el ejemplo de un chacarero sin movilidad que, con una cosecha de hortalizas que tienen un corto plazo de existencia, se une con un camionero que tiene camión pero no tiene trabajo, y juntos consiguen ubicar la mercadería en zona de demanda, ganando ambos lo que no hubieran podido hacer separados.

colaborar

El meollo de una sociedad esclavizante es que los que sustentan el “poder” se apoderan de este plus de creatividad, de producción, de trascendencia que cada uno de nosotros tiene, derivándolo a los fines de su conveniencia. Por lo que cualquier forma de encaminarnos hacia una sociedad “libre, justa y soberana”, algo que hasta ahora no conseguimos, deberá cuidar, cultivar celosamente ese plus en cada uno de sus protagonistas, para evitar que la singularidad que lo porta pierda su comando.

Se trata de construír un entorno social que permita a la singularidad en crecimiento, hacer sus experiencias –prueba y error- en las áreas que él tenga como afines a sus connotaciones intrínsecas, en un campo acotado que al mismo tiempo le permita “experienciar” (ser parte de la experiencia) y establecer a su modo, lo que es bueno para sí, y consensuar, no sólo las afinidades en las cuestiones comunes sino principalmente, trabajando las problemáticas que se presenten, la integración de sus cualidades así adquiridas con las reglas, modos , acuerdo, leyes, usos y costumbres que la sociedad toma como necesarias para el buen convivir.

Asumo la creencia de que todo ser humano está provisto de esta cualidad del libre albedrío, que le permite aprender de sus propias fallas, y que únicamente el saber le llega a todas sus instancias, a cada célula que lo compone, cuando los conocimientos y la significación, comprensión y aprehensión de ellos deviene de su propia experiencia, cualquier información que le anteceda a su experiencia, podrá facilitarle u obstaculizar su aprendizaje, pero sólo se realizará o completará el saber adquirido a través de su propia experiencia.

Esto es algo que podemos considerar a nivel de actividad social, política, educacional, etc. Particularmente, como psicólogo me orienté a la educación por este motivo, ya que creo que una buena educación podría permitir esta orientación en la singularidad (el “individuo”) de gestionar su propia construcción como ser social transformándose y transformando el entorno. En este párrafo extraido de “Las Competencias En El Sistema Educativo: De La Simplicidad A La Complejidad” de Sergio Tobón se ilustra la idea, y si bien está dirigido a lo laboral se puede extender a lo social:

Diálogo institucional

A partir de la autorreflexión individual, debemos pasar a procesos de diálogo grupal para construir criterios y planes de forma participativa en toda la institución. Sólo así podremos avanzar en la construcción de un currículo que promueva la formación humana integral donde una de las finales sea la formación idónea para desempeñar actividades laborales, pero que además de esto, se forme para transformar las prácticas de trabajo, se promueva el espíritu emprendedor y se desarrollen competencias generales para vivir de forma autónoma y autocrítica contribuyendo a la construcción de convivencia y solidaridad.

Y sólo si este “plus” de crecimiento, creatividad, capacidad transformadora de sí mismo y el entorno en que uno vive se mantiene libre, autogestionario, no condicionado, se puede acceder a esa sociedad anhelada, y uno puede considerarse una “persona libre”

Ahora bien, es preciso transformar el significado del acto de “ayuda”, de “servicio“, de “enseñar”, de “formar”, si tenemos en cuenta que como humanos tenemos esencialmente la capacidad de construir la propia integridad y la de tal sociedad solidaria.

(Continuará)

*Juan Carlos Burrone
Psicólogo – Profesor de Psicología
Psicología del Nuevo Paradigma en la Educación
Sistemas Integrales Multimediales
web: cualopercepción.com.ar
mail: jcburrone@hotmail.com

JCB

Artículo compartido por Juan Carlos Burrone

Edición de Freeman

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