Skip to content

Un pequeño meneito a la noción personal… y una invitación a conocerte de veras

13 diciembre 2014

Libre Albedrío y Libertad

por Greg Goode

Greg Goode

La cuestión del libre albedrío es desde la perspectiva de la persona. ¿Tiene la persona libre albedrío? Muchas de las acciones de la persona están obligadas o determinadas por factores sobre los cuales no tiene control. Algunas de estas acciones van acompañadas de la sensación de ser vividas, de estar en el flujo, en la “zona”. La gente suele considerar éstos como los mejores momentos. Pero, ¿son al menos algunas de las decisiones y acciones de la persona libremente elegidas? Para establecer el libre albedrío no es necesario demostrar que todas las acciones son libres. Incluso con una acción libre sería suficiente.

Caso 1:
“¿Qué va a tomar, café o té?”
“Hmmm, déjeme pensar… tomaré té, gracias.”

Caso 2:
(Aparece un globo de pensamiento:) “Me encantaría dar un paseo por los hermosos bosques. Quiero rodearme de paz y serenidad e indagar en mi verdadera naturaleza.” (Se pone las botas de montaña, abre la puerta de la caravana y sale), “Allá voy”.

Desde la perspectiva de la persona, si el proceso de decisión no se analiza, las acciones y decisiones en los dos casos anteriores parecen ser ejemplos perfectos de libre albedrío. Sin embargo, después de un análisis, una acción libre y un elector libre no pueden ser encontrados. Un pensamiento viene, seguido por el deseo, seguido de una decisión, seguido de una acción. Rastreando hacia atrás, la acción es controlada por la decisión, la decisión es controlada por el deseo, el deseo es impulsado por el pensamiento. El pensamiento surge espontáneamente, espontáneo por sí mismo, no solicitado, no elegido. En primer lugar el pensamiento no está allí, luego está. En ninguna parte de este proceso puede encontrarse el libre albedrío. En ninguna parte puede encontrarse un elector que elige libremente.

Incluso no es exagerado decir que las acciones, decisiones, deseos y pensamientos pueden controlarse o impulsarse mutuamente. Esta dinámica de causa y efecto ni siquiera se observa. Por el contrario, se manifiestan como inferencias y conclusiones acerca de lo que sucedió, es decir, que se presentan en forma de pensamientos que aparecen y desaparecen.

En el Caso 1, la decisión aún puede ir acompañada de una pequeña sensación de libertad, claridad y amplitud. Y tal vez también acompañada por el pensamiento, “estoy eligiendo té, pero podría elegir libremente en su lugar café.” Pero la sensación de libertad y el pensamiento “yo podría” también surgen espontáneamente. Es decir, la sensación de libertad no se elige libremente.

La persona no es el centro de la libertad.

La persona y el resto del mundo no se encuentra aparte de la conciencia en el que todas las cosas aparecen. La persona, la mente, el cuerpo y el mundo surgen como pensamientos, sentimientos y sensaciones. Estos no son más que objetos en la conciencia, y no son otra cosa que la conciencia misma. La persona no experimenta; la persona es experimentada. Como conciencia, somos Eso en que estos objetos aparecen. Pensamientos, sentimientos, sensaciones —estos objetos surgen del trasfondo de la conciencia silenciosa, subsisten en la conciencia, y vuelven a sumergirse en la conciencia. La conciencia en la que aparecen no es en sí misma un objeto sino el trasfondo de todos los objetos. Es nuestra verdadera naturaleza. Pero los objetos aparecen y desaparecen espontáneamente, sin autonomía. Ellos son impotentes y no pueden hacer nada por su cuenta. Los objetos no pueden poseer o contener libertad.

¿Existe la libertad?

La conciencia silenciosa en la que todos los objetos aparecen es la verdadera naturaleza de todas las cosas. La conciencia dice SÍ a todo. Incluso si un NO surge, la conciencia dice Sí al NO. La conciencia es sin resistencia, sin límites o bordes, sin rechazo y sin obstrucción. La conciencia no es libre, es la libertad misma. Lo que realmente somos no es la persona sino esta conciencia, esta libertad.

La persona quiere asumir esta libertad, hacerla suya, contemplarla, estar presente para usar y disfrutar de ella. Pero a pesar de este deseo, desde la perspectiva de la persona, la persona nunca puede ser dueña de Eso en que la persona aparece.

¿Qué hay de las enseñanzas que enfatizan el libre albedrío?

Todas las religiones y sistemas éticos se basan en esa idea. Ramana Maharshi dijo a un interlocutor que todas las acciones están determinadas excepto la capacidad de indagar en nuestra verdadera naturaleza.

¿No es el Caso 2 de arriba diferente del Caso 1?

A veces, las enseñanzas y exhortaciones acerca de la libertad personal es un paso hermoso, eficaz y necesario para liberarse de la idea de ser una persona. Una persona que adopta de forma prematura la enseñanza del “no-libre albedrío” puede caer en la depresión y la conducta antinómica. “Tienes que ser alguien antes de poder ser nadie”. Las enseñanzas sobre el libre albedrío toman prestado de la libertad lo que somos. Entre los muchos objetos que surgen en el espejo de la conciencia, surgen algunos objetos como imágenes de espejos. Estas imágenes son tomadas como representaciones de su origen. Como un espejo que aparece en un espejo, la enseñanza de Ramana sirve como un puntero a la libertad. El Caso 2 no es diferente en este aspecto del Caso 1. Como objetos, todos los casos y sus personajes, y todas las enseñanzas y todo discurso (¡incluso éste!) no son libres o autónomos por sí mismos, sino que surgen de la libertad y consisten en la libertad.

La persona nunca es libre.

Como conciencia, nunca estamos limitados.

Fuente: advaitainfo.com

Reedición, título post, Freeman

Libres como tortugas domésticas

“Aceptamos pulpo como animal de compañía”.

“Aceptamos barco como animal acuático”…

Aceptamos Obama como Nobel de la Paz.

Aceptamos políticos como legítimos representantes del pueblo.

Aceptamos antidisturbios y ejército como defensores del pueblo.

Aceptamos parlamentarismo constitucional como democracia.

Aceptamos discutir el tamaño de los cuernos de una liebre.

Aceptamos dilucidar el color de ojos del hijo de una mujer estéril.

Aceptamos ver una serpiente donde hay sólo una cuerda.

Aceptamos fenómenos como realidades.

Aceptamos la noción de un yo individual como prueba de su existencia.

Aceptamos apariencia de opción-elección como libertad.

Aceptamos que aceptamos.

… ¿Aceptamos? …

https://sites.google.com/site/jorge1270/imagenes/LiberacionAHORA.PNG

Artículos relacionados, en Liberación AHORA:

https://liberacionahora.files.wordpress.com/2010/08/banner-l-a3-e1281475040893.jpg?w=600

3 comentarios leave one →
  1. 13 diciembre 2014 7:20 PM

    Acerca de la libertad y del libre albedrío.
    Nuestra libertad en cuerpo físico, es inexistente, cierto que tenemos libertad de movimientos, libertad de acción, libertad de elección ¿verdad? ¡pues no! pero sin entrar en polémicas, solo para que como individuo, lo sepas, lo conozcas y te aceptes como tal.

    De la libertad:
    Nuestras decisiones ya están decididas, “aunque resulte redundante”, si, nuestra vida en este mundo es como intervenir en una película en la que ya se encuentra escrito el guión, ya se encuentra realizada la filmación y tu y yo, solo somos actores nuevos que prestan su cara a la acción meticulosamente preparada desde antes de hacer cola para presentarnos en el casting.
    Lo creas o no, esto es muy parecido a un centro escolar, todos los estudios se encuentra predeterminados y nada va a cambiar, tu solo ingresas en maternal y allí unos maestros, profesores y ayudantes te ayudan y conforman tu mente adaptándola al entorno social, económico, religioso, político, haces un curso y si apruebas pasas al siguiente, si no… ya sabes, “repetimos”.
    O si quieres, en sentido del transito en una autopista puedes pararte en el arcén, en el primer carril ir a un mínimo de 60 Km. en el segundo a 120 y en el tercero a todo lo que te pueda dar la máquina “en Alemania, claro”. pero nunca, absolutamente nunca darás marcha atrás y solo como referencia te daré aquella frase que dice “nunca beberás la misma agua en el mismo río”.

    En el caso del “Libre albedrío”, este acto se realiza “incluso antes de elegir los que serán tus padres” o sea -en el otro lado-.
    Me creas o no, tal es arriba como es abajo. Ya venimos predestinados y predeterminados, verás, científicamente se ha descubierto que “aquello que vamos a realizar en el acto, el cerebro ya lo tiene decidido 10” antes. y hagas lo que hagas, realizas aquello que has de realizar.

    Pero no me creas, porque yo escribo para que no me creáis y seáis libres de pensar, me encanta sembrar la semilla del desconocimiento, para que seáis vosotros los auténticos actores y señores de vuestras vidas y vuestros conocimientos, yo solo hago de explorador para que podáis optar por un camino más seguro, pero si os apetece tomar otro… espero también, que lo podáis ofrecer a aquellos que tenéis al lado.

    Simplemente recuerda “lo puedes hacer TODO” solo HAZLO.

    Un abrazo que os anime en estas fechas de paz y amor.
    Ra.

    • 13 diciembre 2014 8:00 PM

      🙂

      Al hilo de lo que comentabas, ciertamente, uno de los más impactantes descubrimientos científicos (el cual es desconocido por casi todo el mundo) es en efecto cómo la “decisión” que la persona cree que toma -entre una opción u otra- ya ha sido “percutida” y registrada en el cerebro unos segundos antes de que el propio individuo sea consciente si quiera de que va a “elegir” una de esas opciones…

      Las implicaciones de ello, obviamente, son de “toma pan y moja”, y nos lleva directamente a replantearnos todo y, tal vez -si está de ser- iniciar una introspección, autoindagación, autodescubrimiento, o lo que también se denomina exploración de la conciencia, sendero interior o camino espiritual.

      Comparto aquí un video con uno de estos experimentos científicos, muy bien expuesto y explicado (aunque lamentablemente sólo en inglés). La sinopsis la he puesto en español abajo.

      En este clip, Marcus Du Sautoy (Profesor de Matemáticas en la Universidad de Oxford y la Cátedra Simonyi para la Comprensión Pública de la Ciencia) participa en un experimento realizado por John-Dylan Haynes (Profesor en el Centro Bernstein de Neurociencia Computacional de Berlín) que intenta descubrir la base neurológica para la toma de decisiones.

      Un abrazo Ra. y un cordial saludo a todos quienes estén al otro lado de la pantalla.😀

  2. inebruccolleri permalink
    14 diciembre 2014 4:53 AM

    Me han gustado mucho los artículos. Son claros, perfectamente entendibles , ni largos ni cortos: PERFECTOS. Quiero agradecer el Libro, que me acompañará por siempre. Gracias!!

Deja un comentario. Opina o debate aportando tus argumentos, de forma constructiva y cordialmente, desde el respeto hacia los demás y sus opiniones. Observa la ortografía, y no escribas en mayúsculas. Los comentarios están moderados. Gracias por participar.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: